El duelo
No todo lo que perdemos es pérdida. A veces las pérdidas, te aclaran el camino. Algunas pérdidas son libertades. Porque desatan nudos, responden preguntas, te recuerdan el camino que habías escogido, y te impulsan a abandonar ciertos otros. Las pérdidas son segundas oportunidades que nos cuesta aceptar. Vienen a revolucionarnos, cuestionarnos y conectar con lo único y verdaderamente importante para nosotros. Te interpelan sin siquiera pedir permiso, te invitan a viajar, no sólo por la nostalgia pero por la incomodidad. Su objetivo es ser tu guía vital y auto-corrector. El costo de lo que somos luego del duelo, es de lo que pensábamos que teníamos antes. Cuesta la zona de comfort, las relaciones interpersonales, el sentido social y en muchas ocaciones, todo lo que ya no eres pero que hasta este momento de vacío no sabias. Las pérdidas se sienten sin espacio, como esta reflexión que no es separada por nada. Y el duelo como descubrir realmente quiénes somos.

